pinea

martes, 12 de diciembre de 2017

Confitura fina de tomates a la pimienta rosa






Esta variante de mermelada se me ocurrió casi sobre la marcha. La mayoría de las veces que me sobran tomates o están a buen precio y de temporada, aprovecho para hacer conservas: el tomate frito y el pisto son mis favoritos. Pero de vez en cuando también hago mermelada. En esta ocasión, pensé en innovar la receta con alguna especia o condimento poco común, pero todo lo que me venía a la cabeza eran hierbas provenzales que no casaban muy bien en dulce (tomillo, romero, laurel…). Entonces se me encendió la bombilla y pensé que un toque alegre con el dulce no estaría nada mal… además si me pasaba con el picante, el dulzor lo atenuaría. Finalmente fue todo un acierto, pues la mermelada adquirió una textura cremosa, casi de membrillo. Esta vez, preparada en Thermomix, pero apta para preparar en caldero, cocinando lentamente hasta que reduzca considerablemente y pasando por una batidora de jarra hasta conseguir la máxima finura… ¿Cómo de alegre te gusta a ti la cocina?


INGREDIENTES:

  • 400 gr de tomates maduros
  • 200 gr de azúcar normal
  • Una cucharadita de granos de pimienta rosa
  • Media cucharadita de harissa en polvo

ELABORACIÓN:
Como yo la preparé en mi Thermomix, tan solo tuve que trocear los tomates, quitándoles previamente el pedúnculo y alguna rozadura fea, agregar el azúcar y las especias en el vaso y programar 30 minutos a 100ºC en velocidad 2. Cuando acabe el tiempo, valora si debes dar más tiempo, dependiendo del grado de reducción del líquido. Debería reducir, para que quede bien espesa, al menos hasta la mitad del volumen inicial. Si no es así, programa 10 minutos más a Tª Varoma con el bocal abierto y a velocidad 2. Deja templar y tritura un minuto a velocidad progresiva 5-10.


Si no dispones de Thermomix, mira la forma tradicional de hacer mermelada en este post que te presenté hace unos meses con motivo del sexto aniversario del blog.
Esta mermelada no es exclusiva para rebanadas de desayuno, ni mucho menos. Prueba a untar una pieza de carne al horno con ella. No vas a creer lo jugosa que queda y el toque agridulce que le da a la preparación. Cuando la pruebes, se convertirá en un fondo de despensa para tus preparaciones cotidianas.