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martes, 4 de julio de 2017

Capresse de Rúcula

¿Te apetece un almuerzo ligero con un toque italiano? Pues esta Capresse puede ser tu opción. Se trata de una ensalada de ingredientes básicos y sencillos, aunque la mía no sea muy ortodoxa que digamos.
A menudo me veo en la tesitura de preparar o no alguna receta porque algún ingrediente principal no me gustaba o no lo encontraba fácilmente. Lo cierto, es que la albahaca no es mi aromática preferida, de hecho no me gusta, y no es algo que me preocupe a la hora de preparar recetas con toques italianos que originariamente la lleven entre sus ingredientes, y es  lo que  ocurre con esta ensalada que hoy te propongo, que también la lleva.
Y es que la albahaca es una hierba aromática que nunca ha terminado de llamar mi atención y menos aún en fresco, que es como se utiliza en estas preparaciones. Si, lo sé: la albahaca es un básico de la cocina italiana y mediterránea, pero digo yo que algún italiano habrá al que no le guste y no por eso dejará de comer pesto o una rica Capresse como esta que vamos a preparar hoy.


¿Por qué me tengo que negar a disfrutar de estas ricuras frescas y sanas, si un ingrediente no me gusta? Pues se sustituye y punto. En el caso del pesto, la sustituyo generalmente por espinaca, aunque en alguna ocasión lo he preparado con berros. Y en el caso de la ensalada que te presento ahora, la he sustituido por una mezcla de rúcula y canónigos.

INGREDIENTES: dos personas 
  • 18-20 tomatitos cherry
  • Una pieza de mozzarella de búfala
  • Un buen manojo de canónigos
  • Un buen manojo de rúcula
  • Unas aceitunas negras deshuesadas
  • Una par de cucharadas de “mi pesto” (enlace de receta antigua)
  • Un chorrito de AOVE para decorar
  • Unas escamas de sal


ELABORACIÓN:
Lava y parte a la mitad los tomatitos, lava y seca la rúcula y los canónigos y reserva. Toma la pieza de mozzarella y pártela  a la mitad. Si es de las buenas, la pieza tendrá una especie de corteza blanda que no se deshace muy fácilmente, aunque es comestible. Yo aproveché esta característica para “abrir” la mozzarella como una flor y aderezarla al gusto. Haz lo mismo si quieres pero, si no tienes maña, puedes trocearla en tacos o incluso deshacerla en migas para repartirla en el plato de presentación. Lava y escurre las aceitunas. Una vez tengas los ingredientes preparados, preséntalos en un plato llano bonito y con estilo. ¿Esta es mi propuesta? Si lo prefieres, mezcla los ingredientes en un bol con cuidado de no desmenuzar demasiado la mozzarella y termina regando con el aceite y el pesto. 


Yo acompañé esta ensalada con unos sanos y crujientes grisines como los que preparé hace un tiempo, aunque en esta ocasión usé harina de espelta y semillas de sésamo integradas en la masa. ¿No me dirás que innovar en la cocina con recetas de toda la vida, dando tu toque especial, no da un buen resultado?

 

2 comentarios:

  1. Esas ensaladas, además de ser preciosas, son divinas para el veranito. Con eso no me hace falta más. Bueno, sí esos grissini. ;)

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